Se debe dar la oportunidad de experimentar, de equivocarse, de fallar o
de acertar, y todo eso lleva un tiempo, según la edad y la capacidad de aprendizaje de cada niño. Cuando tu hijo, delante de una tarea, diga: yo solo que ya soy mayor,
escúchale y respeta su decisión. Es más importante lo que dicen y cómo
actúan los padres en ese proceso, que la disposición que tenga el niño.
No olvidéis que una mayor autonomía favorece una buena autoestima, y que este camino conduce a una evolución sana en cuanto a las decisiones y las vivencias del niño en su día a día.
Me parece estupendo que tengáis esta iniciativa para poder compartir nuestras cosas y la de nuestros niños. Muchas gracias
ResponderEliminarNos alegramos muchísimo de que te guste.Aceptamos cualquier sugerencia, ya que somos un equipo.Un beso
Eliminar